BEADY EYE+STAY
LA RIVIERA, MADRID.18-03-11
Antes de pasar a la cronología pura y dura de los hechos, dejaré un apunte, reflexión o aprendizaje de la experiencia. Y es que aun reconociendo la parcialidad del conocimiento humano para explicar determinados fenómenos como las relaciones personales, y sabiendo que estamos predispuestos genéticamente para que nos gusten más aquellas personas a las que gustamos, lo que se explica con el nombre “reciprocidad generalizada”, Liam Gallagher es el tío más majo, amable y cercano que he conocido en el star system. Es decir, podemos dejarnos llevar y crear nuestros gustos y opiniones sobre otras personas a través de los estereotipos o los personajes que nos venden en los medios de comunicación masivos u otros comentarios de terceras personas sobre el sujeto en cuestión, o guiarnos por nuestra experiencia personal y formar nuestro conocimiento a través de las vivencias y el trato personal. En ausencia de dicha experiencia, he aprendido que es mejor no prejuzgar, y simplemente esperar lo mejor de cada persona, preparado para lo peor.
Camerinos STAY, 19:15:
-Buah, no lo vamos a ver ni en pintura. Fijo que aparece a las 21:00 y ni ve nuestro concierto.
Un segundo después se abre la puerta del camerino y tras unas enormes gafas de sol aparece la cara de Liam:
-Hi guys!
A las 17:00 llegamos a La Riviera con nuestra furgo y lo primero que vemos es una larga cola de chavales pertrechados con camisetas de Oasis y Beady Eye que se nos quedan mirando e incluso señalando, pareciendo preguntarse: “¿Y estos quiénes son?”. Los más avispados aciertan y al bajarnos de la furgo nos abordan:”¿sois los teloneros verdad?” Al instante un encargado de producción sale y nos informa que Liam no quiere a nadie hasta que no acabe la prueba de sonido, y que ya nos avisarán para entrar a probar. La primera en la frente pensé yo.
Pero la cosa se quedó ahí, en una visión pesimista del futuro desenlace. Comenzamos la prueba de sonido a las 18:00, y al ver el mega-escenario y los cuatro chivatos(altavoces) que utiliza Liam y que por situación iba a utilizar también yo, le pregunté a Jordi: “¿seguro que quieres mantener nuestro formato de siempre conmigo en medio del escenario y tú a un lado?” “Por supuesto” respondió Jordi. Así pues, me tocaría hacer de Liam, en medio del escenario como siempre pero esta vez delante de 2500 personas y un metro por delante de mis compañeros. Tragué saliva y pensé: “hoy tendrás que tirar de repertorio Iván…buff”
Acabada la prueba (increíble como sonaba de bien todo arriba en el escenario) nos encerramos en camerino y al rato Liam nos dedica un amable saludo camino a su camerino, sito al lado del nuestro cuatro escaleras arriba. Nos hemos quedado todos de piedra y sin saber cómo reaccionar. Hemos visto a Liam con un aspecto impecable, más joven que nunca. Incluso nosotros parecemos más viejos que él. La misma sensación que nos produce oírlo cantar. Parece como si estuviera en su mejor momento como cantante. Y lleva una camisa muy parecida a la de Imanol. Curioso detalle.
-Hey, escucha! Está tocando la acústica y cantando en su camerino! Afinamos el oído y disfrutamos un buen rato hasta que salta Imanol y suelta:
-Yo también quiero tocar un rato, no vamos a ser menos no?
Y así fue, Imanol, Jordi e Irra se ponen a tocar sus acústicas versionando a la Creedence, Gram Parsons, Jayhawks y demás. Por supuesto eso hace que me ponga aún más nervioso a solo 20 minutos de comenzar nuestro bolo y con las primeras personas ya dentro de la sala. Jordi se acerca al camerino y el gorila de la puerta le dice que no puede pasar, pero con la puerta abierta, Liam lo ve y se acerca a Jordi. Super amable, Liam le da la mano y le agradece que aceptáramos la invitación para tocar con ellos (el mundo al revés pensé yo).
Minutos después, subo a afinarme al escenario medio a escondidas pero me ve todo cristo; ¡más de 200 personas gritando y aplaudiendo! Entre gritos me piden la púa (yo no utilizo) y me llaman por mi nombre. El ritual se repite cuando sube a afinarse Pau y Jordi. ¡Qué locura!
A las 20:10 los de producción nos avisan para comenzar el concierto. Ha llegado el momento. Salimos al escenario y el griterío de más de 1000 personas nos recibe entusiasmado, así que ya puestos, fuera nervios y a meterse en el papel. Allí plantado, frontman cual Liam de Olesa de Montserrat, saludo, enseño nuestro disco, me coloco el bajo a cuestas y Pau comienza “The Fight Generation” que suena más atronador y potente que nunca. Momentazo.
A la tercera canción, La Riviera está prácticamente llena (2.500 personas) y nosotros disfrutamos del momento como niños. Detrás de mí, nos observan Dani, Txell, Imanol y sorpresa: Liam! Asintiendo con la cabeza le soltó a Dani un: “Great Band”. Yo ya no sé si tocar mirando hacia adelante o hacia atrás. Suenan los primeros acordes de “Tomorrow never knows“ y la gente responde brazos en alto y tarareando las primeras frases. Otro momentazo.
Acabado nuestro concierto, a recoger a toda prisa y a disfrutar de los verdaderos protagonistas de la noche: BEADY EYE. Temazo tras temazo fueron cayendo todos mientras nosotros nos encontrábamos entre el público con algunos amigos y personas que queremos. Demasiadas emociones juntas en tan poco espacio y tiempo pensé. Tras saludar a mis admirados ex Sunday Drivers (actualmente MUCHO) y charlar un rato con mi querida Virginia, Jordi y yo nos vamos a camerinos en busca de la foto, el vídeo y lo que sea con Liam.
Entramos y coincidimos justo con el momento en el que salen del escenario. Los nervios y la tensión de los gorilas raya lo insoportable, así que decidimos esperar 2 minutos a que todo se relaje un poco. Acto seguido vemos en su camerino como Liam da una especie de charla a sus compañeros. La impresión es de que “les está cantando la caña”, es decir, echar en cara algunos fallos, porque Gem y los demás escuchan atentos mientras Liam gesticula y habla a grito pelado. Jordi y yo no podemos evitar sonreír. La escena nos resulta tremendamente familiar y es que parece que al líder de un grupo lo cortan por un mismo patrón. Nos vamos a nuestro camerino y entonces el jefe de producción nos avisa:
-Chicos, Liam se ha ido ya, lo siento!
Iván: ¿Cómo? Menudo bajón. Pero qué rápido, si acaba de bajar del escenario…
Jordi: Tío, no se ha ido, lo acabo de ver entrando en una puerta al fondo.
Iván: Que no Jordi, que se ha ido, déjalo ya.
Jordi: Sígueme.
Nos dirigimos hacia la parte de detrás del escenario y de repente se abre una puerta y aparece Liam. Me señala, hace el gesto de tocar el bajo con los dedos y me da la mano:
Liam: Good bassist man!
Solo soy capaz de articular un thanks. Acto seguido le da la mano a Jordi y le suelta un “Great Band”, “Awsome Tomorrow never Knows”. Jordi mejor que yo, comienza a charlar con él, y a continuación comienzan a aparecer STAYS por todas partes. Liam señala a Imanol y haciendo el gesto de la harmónica le felicita y le da la mano. Felicita a Pau y éste le pide que le firme el disco. Acepta encantado. Entonces aprovecho, y como no podía ser de otra manera, le regalo nuestro disco y nos hacemos una foto todos juntos con él. Sigue cruzando amables palabras con algunos de nosotros un rato largo, mientras Gem Archer y el resto de la banda se cruzan con nosotros y nos saludan y felicitan, hasta que uno de los gorilas le da el toque a Liam y se lo lleva.
Objetivo cumplido. Hemos disfrutado de nuestro concierto, a la gente le ha gustado, a Liam le ha gustado…después de esto, a celebrarlo al Pop&Soul con la pinchada de Paul Gallagher.
El hermano menos conocido nos regaló una sesión de más a menos. Comenzando con temas de la escena Manchester alucinantes que todos bailamos como locos (Primal Scream, Charlatans, Stone Roses,Oasis, Beady Eye,etc.) y acabando con rarezas de Northern Soul y ochentadas varias que fueron bajando los ánimos del público.
Durante la sesión nos dejamos llevar y pasamos un rato realmente increíble bailando y bromeando con nuestros amigos de Barcelona que se habían acercado a ver a Beady Eye. Allí estaban Victor y Flores, Edu y Noelia, Marina y muchos más que nos hicieron sentir como en casa. Al final todos charlamos un rato con el extraño Paul, el cual fue capaz en dos segundos de decirme:
-You’re the fucking nice one of the band.
Joder Paul, qué majo, gracias gracias! Para a continuación mirar a Pau y decirle señalándome:
-He’s the gaier!
Joder Paul, qué gordo estás de repente pensé.
Al día siguiente despertamos. No fue un sueño pero casi. Había que espabilar y salir corriendo hacia Vitoria. Hay que decir, que el jueves estuvimos tocando en Burgos, en la sala Estudio 27 y fue una pasada también.
P.D.: En estos cuatro días de gira me he dado cuenta de algo que ya intuía: Hay una vía Michelin para todo el mundo, y una Via Michelin para Stay (que diría Mouriño). Y es que en la Via Michelín, de Madrid a Vitoria se tardan tres horas y media. Pues bien, Stay, fiel a nuestras costumbres realizamos el trayecto en seis horas. Con lo cual, me he propuesto a redactar una nueva guía, y la llamaré la Vía Staylin. La tendré acabada en un margen de 150 años, y a partir de entonces todos los grupos como el nuestro podrán disfrutarla y sobre todo, tener una idea más precisa y exacta de lo que se tarda realmente en realizar determinados trayectos teniendo en cuenta las necesidades y limitaciones de cinco tipos que giran con su grupo psicodélico por toda España (pipis, popós, hambre, sed, brote psicótico, equivocaciones, desconocimiento de la dirección de la sala, GPS tonto perdiendo cobertura, chistes de Eugenio entrando en la ciudad, etc.)
En el próximo post del blog, en breve, reportaje fotográfico de La Riviera!
Gracias a todos! Gracias Liam! Gracias Stay!
Esto es todo lo que se puede contar, de momento. ;-D
Iván López.
STAY.